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Página 7 de 15 39. Los héroes comulgan con la buena ética. La justa y tan olvidada ética que viene del mismo Dios. Pagarán el precio de sostener lo que creen. Jamás verán caer pedazos de vida que son sus valores. Nunca los veremos adulterar lo que son. Aun cuando queden solos. Aun cuando queden solos. Aun cuando sean juzgados y condenados al vacío propuesto por supuestos amigos. Aun siendo criticados y presionados para que sean como la mayoría, permanecerán seguros y firmes pagando los precios que por tal actitud se acarreen. 40. Los héroes, los que son distintos, los que son de una raza diferente, alcanzaran sus logros legítimamente. Por la verdad y la transparencia. No llegarán allí corrompidos. No llegarán al éxito por haberse prostituido en sus convicciones. No habrán cerrado obscuros negocios con la mentira y la ambición. No habrán hecho alianzas siniestras y secretas motivadas por la desesperación de llegar como sea y destruyendo a quien sea. 41. Los héroes le creen a Dios y aceptan y defienden con su vida los códigos que el Dios al que aman les propone. 42. Los héroes, los que construyen sus sueños, se zambullen responsablemente en la Palabra para conocer quién son. 43. Los héroes, son hombres de convicciones, de ideas firmes a prueba de presiones de cualquier tipo, incluso la del riesgo de la misma muerte. 44. Los héroes siembran de ética inspiradora el camino que recorren y no de despojos de convicciones que vendieron simplemente por la ambición letal de llegar a cualquier precio.
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