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Página 2 de 6 Entre ellos, escuchando a su marido, se encuentra la mujer de Moore, Julie, quien lo había visto levantado hasta altas horas estudiando libros de historia sobre masacres diversas, planeando una estrategia más segura para sus hombres, el Primer Batallón del Séptimo de Caballería, el mismo regimiento que comandó el general George Armstrong Custer. El siguiente domingo, el teniente coronel Hal Moore y sus jóvenes soldados tomarán tierra en la Zona de Aterrizaje X-Ray, en el valle Ia Drang, una región de Vietnam conocida como el Valle de la Muerte. Por eso el Coronel sabe que no será una tarea sencilla. Moore observa a su tropa detenidamente. Y luego, lanza el desafío, y las únicas dos promesas que les podrá hacer. -Esta no será una batalla fácil, acaso ninguna lo sea. Pero sólo puedo prometerle dos cosas. La primera: Seré el primero en colocar un pie en territorio hostil y el último en retirarme del campo de batalla. Y la segunda, les doy mi palabra de honor que no dejare a nadie atrás. Todos, vivos o muertos, regresarán a casa. Otra historia similar. Israel, unos 1.010 años antes de Cristo. Otro pelotón, otra tropa, pero con el mismo común denominador. Sed de nuevas batallas. Otra vez, el recurrente cuadro. Jovencitos, padres de familia, una decena de hombres de combate, cientos de novatos. Y otro Teniente Coronel. Este hombre tiene mil batallas y estrategias de guerra en su haber. Debe capturar Jerusalén de los Jebuseos y hacerla su capital. El sabe que su fuerte liderazgo atrae a los jóvenes valientes y les inspira lealtad intensa, lo cual no es poco para comenzar. |